Mateo entra a la fábrica y es señalado por las trabajadoras como violador; Diego protesta su inocencia y pide que lo busquen con el director. Un hombre admite que llamó a las chismosas para asegurarse de que Mateo entrara y quedara expuesto. Paralelamente, Valeria —la hija del director— sufre insinuaciones y intentos de embriagarla por parte de trabajadores que la amenazan con quedarse con la fábrica si la conquistan. Mateo le regala algo y ella lo desprecia. Adrián llega con rosas y comida; al irrumpir alguien anuncia un "regalo" y Adrián es sorprendido, dejando en suspenso qué pasará.