En un pasillo, una puerta cerrada encierra a Valeria; dentro, Mateo intenta besarla y ella suplica que no la descubran porque su papá la matará. Afuera, Diego y varias personas exigen abrir la puerta; Diego duda, otros lo acusan: seguro que ya le hiciste algo a Valeria. La tensión escala cuando proponen convertir el incidente en un espectáculo trayendo un público más importante y piden buscar al director para que enfrente al padre de Valeria. Diego sale a buscarlo; queda en suspenso si la puerta se abrirá y quién revelará la verdad.