En este episodio, Valeria es confrontada después de que Diego asegura haber visto a Adrián entrar en una habitación, lo que provoca que el director y varias personas pidan castigo. Valeria, visiblemente afectada, niega o esquiva la situación; Diego insiste y jura haberlo visto. Mientras la acusación escala y el director considera medidas, Mateo y otros entran al cuarto y detectan un olor extraño; comentan que el basurero debajo de la mesa podría no haber sido vaciado. La disputa queda abierta: el director debe decidir entre castigar o investigar más, y la verdad aún no sale a la luz.