En este episodio, una mujer enfrenta la presión de firmar un acuerdo de divorcio con un hombre que intenta reconciliarse, aunque ella lo rechaza firmemente. Para mejorar su bienestar, él le propone mudarse a un lugar tranquilo en las afueras, lo que ella acepta a regañadientes. Ella comienza a dividir propiedades y a vender bienes compartidos, preparando su partida definitiva. Al final, tras organizar todo, revela que solo le falta el acta de divorcio para poder irse, lo que sorprende y detiene al hombre, generando un momento de confrontación crucial sin resolución inmediata.