El médico Silva informa que Su Alteza sufre daños terminales por un resfriado agravado tras exponerse al frío. A pesar de que su estado es grave, el médico sugiere usar la píldora restauradora, una medicina rara que podría salvarla con un 50% de posibilidades. Mientras tanto, el príncipe heredero enfrenta críticas por dejarla salir sola bajo la nieve. La presión aumenta porque Su Alteza debe viajar a Norteza para consolidar la paz mediante un matrimonio. La disputa y la urgencia crecen cuando alguien más enferma y la píldora se vuelve un recurso limitado, dejando abierta la decisión sobre su uso inmediato.