En este episodio, la princesa Bianca se prepara para un matrimonio lejano en Norteza ordenado por su padre, quien le ha dado una generosa dote. Durante los preparativos, se le encarga empacar la cítara de fénix, un valioso regalo de la difunta emperatriz viuda. Sin embargo, la cítara termina rota accidentalmente en medio de la tensión entre Bianca y otra joven llamada Rosa, quien la culpa a Bianca por el daño. El episodio concluye con una amenaza de castigo hacia Bianca por esta grave ofensa, dejando en suspenso su destino inmediato.