Elías regresa y se enfrenta a Bea, quien está molesta porque Bia rompió su cítara de fénix, un regalo muy especial. Aunque Elías intenta calmarla, Bea está afectada porque ya no tiene familia y Elías se compromete a cuidarla. Preparan un paseo para la Fiesta de los Faroles, pero Elías no podrá acompañarla por sus compromisos. Bea descubre, en medio de la feria, que Elías se casará en tres días en Norteza y que no estará en la capital el próximo año. El episodio termina con la incertidumbre sobre el destino de Bea tras esta partida inminente.