Eli intenta consolar a Bea tras ser abofeteada por Bianca, quien la humilló por su origen humilde y amenazó con enviarla al Tribunal Supremo, un castigo potencialmente letal. Bea se siente impotente y acepta el castigo, mientras Eli reprende a Bea por abusar de su poder y expresar celos, revelando una rivalidad peligrosa por el título de princesa consorte. La tensión sube cuando Eli desafía a Bea a explicar el motivo de su conducta, insinuando resentimiento. El episodio termina con una confrontación directa sobre el compromiso matrimonial que podría cambiar todo.