Rosa enferma gravemente y el príncipe Eli se enfrenta al dilema de salvarla con una píldora restauradora, que finalmente entrega a Rosa a pesar de las presiones. La salud de Rosa mejora, pero le queda una secuela irreversible por no tomar la medicina a tiempo. Bea, disfrazando sus intenciones, manipuló la situación para recibir la píldora destinada a Rosa, provocando un fuerte conflicto entre ambas mujeres, con Bea reclamando su posición como futura princesa y ordenando que detengan a Rosa. El episodio termina con la tensión en aumento y Rosa llevada al Tribunal Supremo de Justicia.