El episodio comienza cuando un hombre cree ver a Bea vestida de novia, aunque sabe que no ha pedido permiso para casarse. Tras entregar los regalos de compromiso, planea ir al palacio con Bea, pero ella se enoja al ver los obsequios y se marcha llorando al palacio. Otro personaje intenta consolar a un joven llamado Eli, explicándole que Bea es caprichosa pero bondadosa, y que se acostumbrará al matrimonio con el tiempo. El episodio culmina con la ausencia de Bea y la llegada inminente del rey, aumentando la tensión sin resolver.