En la ceremonia Jimena Vargas llega como novia entre murmullos y burlas por la pobreza de su familia. Un invitado insulta a Andrés y a Jimena; pese a eso la boda se celebra y Carlos la reclama, prometiendo no soltarla. Luego ofrece divorcio: "Estoy dispuesto a aceptar el divorcio si lo desea usted", y Jimena responde ambiguamente. En la noche nupcial él evita su cercanía; ella intenta apagar las velas y le dicen que deben arder. Una voz reconoce a alguien, dejando su identidad y la próxima decisión sin resolver.