En una reunión un hombre apuesta 30.000 taeles por su esposa, asegurando que perderá frente a Don Carlos, y provoca un escándalo familiar. Tío Andrés es insultado como 'hijo de concubina' y una joven es forzada a pedir perdón tras una agresión. La disputa escala cuando otro revela que apostó diez veces más y una mujer iguala la apuesta: 30.000 a que gana su esposo. Las apuestas y los agravios activan amenazas de repudio y pérdida de dote; el episodio concluye con la familia dividida y la resolución del enfrentamiento aún por decidir.