En una presentación escolar, un niño recita versos idénticos a los atribuidos a Don Carlos, lo que genera sospechas de plagio. Una mujer, esposa del poeta original, acusa a Don Carlos de robar los poemas y lo confronta. Don Carlos responde que aprendió los versos de antologías y que improvisa; la discusión escala a insultos y amenazas físicas: ella advierte que "mi mano es más dura que tu mentirosa boca". La escena culmina con la pregunta dirigida a todos: "¿Sabes quién es este niño?", dejando sin resolver la autoría y la amenaza inmediata.