Al despertarse, una joven sabe que el Banquete de Primavera se acerca; un hombre debe salir y le entrega las llaves de la casa, almacenes y cuentas. Ella recuerda que en su vida pasada Carlos ganó favor imperial pero traficó opio y arruinó a mucha gente, y ahora quiere impedir que dañe al reino. El hombre le ofrece riqueza a cambio de ayuda; Elena asegura que hará pública la noticia en la capital. Aunque la critican por ir a un casino en vez de administrar la casa, ella acepta la tarea: su próximo movimiento con esos recursos decidirá si evita el desastre.