En el banquete una mujer acusa a otra de robar poemas y Jimena la abofetea; los concurrentes exigen que los arresten. Ricardo Vargas, el padre, ordena prisión y se desata una cadena de acusaciones: llaman mendigo e incluso hijo ilegítimo a un hombre introducido por alguien. La tensión escala cuando ese hombre afirma ser el Príncipe Noveno y la multitud lo reconoce; lo intentan detener, cae al agua y la gente intenta rescatarlo. Vargas declara que castigará a su hija por engañar al emperador. Su Majestad llega, dejando pendiente quién juzgará y cómo se resolverá la acusación.