Ana despierta creyendo haber renacido y su familia debate a quién debe quedarse. En la reunión los padres y hermanos discuten: unos la acusan de ambiciosa y de despreciar la pobreza, ella recuerda que en su vida pasada sufrió al quedarse con su padre y decide irse con su madre a la poderosa familia López. Uno de los progenitores dice que la tomará y que será Ortiz, cortando lazos con los Sarto. Marta, que también parece renacida, sorprende eligiendo al padre. Ana parte hacia los López, donde los jóvenes la miran con desconfianza, dejando en duda si será aceptada.