Ana llega tarde como nueva compañera y se sienta junto a Nicolás. Al presentarla, los compañeros la humillan por su origen campesino y recuerdan que había renunciado antes. Aunque Nicolás suele odiar compañeras mujeres, esta vez la defiende, lo que enfurece al grupo. El acoso escala: le ordenan lavar la ropa esa noche y la comparan con Marta, la "princesa" de la familia Sarto. Ana se niega y propone que lo haga Marta, lo que provoca insultos mayores. La escena culmina con la amenaza de que le darán "una buena lección", dejando un enfrentamiento inmediato pendiente.