Un mes después del acuerdo de divorcio, una mujer acusa a Adrián de ser responsable de la muerte de Sara y de la pérdida de su bebé, exigiendo que pague por ello. Adrián intenta justificarse, pero ella rechaza sus palabras y le recuerda que hace tres años se casaron, aunque ahora se arrepiente. La mujer amenaza con la inminente muerte de la madre de Adrián, internada en un manicomio, si él sigue adelante con su plan. Adrián ordena que la madre sea encerrada en el sótano, intensificando la confrontación. El episodio termina con Adrián cuestionando si ella se arrepentiría al saber que está muriendo.