Adrián enfrenta una grave tensión familiar cuando se niega rotundamente a donar su riñón, preferiría morir antes que someterse al trasplante. Ante su negativa, otra persona busca comprobar si el riñón de su madre enferma es compatible para salvarla. La urgencia crece pues sin un donante viable, la madre corre peligro inminente. Mientras tanto, Adrián recibe advertencias sobre su responsabilidad y maldiciones relacionadas con su negativa. El episodio culmina con la desaparición repentina de la madre, dejando abierta la preocupación y el siguiente paso a tomar para salvarla.