Cloe enfrenta acusaciones y ataques mientras defiende su voluntad tras la supuesta muerte de Sara, cuyo fallecimiento ha causado tensión en sus relaciones. Adrián, vinculado a ambas mujeres, está hospitalizado y pendiente de un trasplante vital que determinará su destino. Cloe insiste en que Sara no murió en vano y promete hacer que otros experimenten su dolor. En medio de peleas y confrontaciones físicas, Adrián es persuadido para regresar y cuidarse, mientras Cloe debe prepararse para la operación. El episodio concluye con la presión creciente sobre todos antes del crucial procedimiento médico.