Una vendedora de un puesto de verduras enfrenta a Sr. Armando, su acreedor, porque el puesto lleva medio mes cerrado y no tienen dinero tras el accidente de Ricardo, lisiado. Armando se niega a conceder más plazo y lo culpa por sus problemas, aumentando la presión sobre la familia. Ante la desesperación, el padre le revela a su hija Lucía un secreto: detrás de una foto en la mesa hay un número de teléfono que deben llamar cuando necesiten ayuda. El episodio termina con la familia decidiendo si usar ese contacto desconocido para saldar la deuda y enfrentar a Armando.