En un puesto comercial, un hombre recrimina al responsable del local por no haber hecho reparaciones tras un aviso hace un mes; exige que vaya a la oficina y amenaza con "¡Rómpanlo todo!". El responsable se defiende: no tiene dinero y señala que otros locales están igual, suplicando que no se ensañen con él. La discusión escala hasta un breve choque físico y, al rematar la escena, aparece otra persona pidiendo limosna: "¿Me podría dar algo de dinero?". El episodio cierra con el responsable presionado entre acudir a la oficina para rendir cuentas o enfrentar la creciente precariedad económica.