En este episodio Ana enfrenta a un cobrador que la humilla y la amenaza con despedirla si no paga la cuota mañana. Después de que le tiraron el retrato y la agredieron, sus compañeros juntan dinero y la obligan a aceptar la ayuda porque advierten que Armando le hará la vida imposible. Agradecida, Ana toma la plata, pero luego un encargado le exige quitar algo que puso afuera alegando que estorba. Ella asegura que ya pagó, pero le ordenan retirarlo o lo tirarán. El episodio cierra con Ana obligada a elegir entre obedecer o arriesgar su puesto.