En un restaurante, Carlos manosea a Elisa mientras le sirve la comida, provocando que ella denuncie el abuso. Carlos se enfrenta a un grupo del Pueblo Palta que advierte a un hombre presente sobre las graves consecuencias de involucrarse. Elisa exige disculpas, pero Carlos se niega y amenaza. La violencia escala cuando Carlos intenta agredir a otro hombre y termina matándolo en defensa propia o por impulso. Rodeado, es arrestado y lamenta su acción. Elisa lo espera a pesar de su condena a cinco años y seis meses por lesiones intencionales, cerrando el episodio con su separación forzada y la incertidumbre sobre su futuro.