Un joven llamado Alberto se enfrenta a una golpiza tras negarse a rendirse durante un altercado en un entorno hostil. A pesar de ser maltratado, Alberto insiste en que no puede morir allí porque Elisa lo espera fuera, mostrando su determinación por sobrevivir. Un agente autoritario interviene advirtiendo que cualquier nuevo conflicto llevará al aislamiento, mientras observa las acciones del chico. Ricardo López reconoce la valentía de Alberto, pero le advierte que, si no aprende a ceder, sufrirá tanto dentro como fuera del lugar. La tensión queda abierta a las próximas decisiones de Alberto.