Un hombre recién liberado intenta retirar 140 dólares del banco, pero el guardia sospecha de él por su aspecto y ordena mantenerlo vigilado, suponiendo que acaba de salir de la cárcel. Durante la confrontación en la ventanilla, el personal del banco lo rechaza, asegurando que no tiene fondos suficientes y desestimando su solicitud como una pérdida de tiempo. A medida que busca formas para acceder a su dinero, queda claro que enfrentará dificultades para manejar su situación financiera y social, dejándolo atrapado en un sistema que no le ofrece apoyo inmediato.