Carlos es arrestado y enfrentado por un hombre que le ordena arrodillarse para garantizar su seguridad y la de su novia Elisa durante su tiempo en la cárcel. A regañadientes, Carlos obedece y acepta seguir las instrucciones del hombre, quien promete convertirlo en alguien respetado. Mientras tanto, Elisa se preocupa por Carlos y decide esforzarse para ganar dinero y ayudarlo. A pesar de las advertencias para que descanse, insiste en involucrarse activamente para proteger a Carlos. El episodio cierra con la incertidumbre sobre si Carlos podrá sobrevivir y cambiar su destino dentro de prisión.