Ava y Ricardo continúan su entrenamiento mientras Ava reconoce que ha aprendido a usar más la inteligencia que la fuerza. Durante la sesión, Ava pregunta a Ricardo sobre sus verdaderas intenciones detrás del entrenamiento, revelando sus dudas sobre su propósito y sacrificios, como el dinero que prestó a Alberto. La calma se rompe cuando Ricardo informa que Hugo y sus compañeros ya han salido de la cárcel y que planean hacerle daño a la novia de Ava. Esta amenaza inminente plantea un peligro urgente que Ava debe enfrentar.